Donde habite el olvido: Como los erizos, ya sabéis, los hombres un día sintieron su frío. Y quisieron compartirlo. Entonces inventaron el amor. El resultado fue, ya sabéis, como en los erizos.
--LuisCernuda

marzo 03, 2010

No siento tus palabras en mis oidos
No siento tu respiración, tu mirada, tus latidos.
No oigo tus pensamientos,
quiero bailar al ritmo de ellos
perderme en tus risas,
y nunca encontrarme

Escóndeme en tu pecho,
tráncame entre tus brazos,
No quiero salir de ellos.

No escucho la sinfonía de tus manos,
entonando los acordes de mi alma

No sueñes conmigo,
no me tengas sin control,
no dejes al azar lo que sabes moldear con la delicadeza de tu ser
Lo que sin esfuerzo vuelves una obra de arte,
sin abstractos,
sin interpretación,
solo tu

No lo dejes a la casualidad,
eso que sabes pintar con tus anhelos,
tus planes,
tus deseos,
conmigo.

febrero 24, 2010

`Lucas 18.13: (...) de pie y a cierta distancia, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "Dios, ten piedad de mí, pecador."
Sal 38:3  Nada hay sano en mi carne a causa de tu indignación; en mis huesos no hay salud a causa de mi pecado.
Sal 38:5  Mis llagas hieden y supuran. A causa de mi necedad,
Sal 38:6  estoy encorvado y abatido en gran manera, y ando sombrío todo el día.
Sal 38:7  Porque mis lomos están inflamados de fiebre, y nada hay sano en mi carne.
Sal 38:18  Confieso, pues, mi iniquidad; afligido estoy a causa de mi pecado.
Rom 7:19  Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico.

febrero 22, 2010

Momento dipolar

Esto se me ocurrió en la clase de química. Medio atontada por el sueno.

Las estrellas visitaron el suspiro de los ojos cerrados, la luna apareció en la sonrisa durmiente; de pronto, una constelación de parpadeos se acercaba al pecho de la montana y se acostaba a dormir, arropada con la piel de la noche mientras la sonrisa lunera cantaba al oído ausente.

--
XoXo

KatherineCalderOn -*/ "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros" ((1 Juan 4:10))

febrero 14, 2010

Día de clichés.

131 personas vestidas de rojo de camino a Villa González.
Eventualidades: Pocas. Ninguna para morirse del corazón (Aunque el hecho de que mi hermana me haya dado un regalo, acerca mucho a un sufrir un preinfarto por emociones muy fuertes :P).

Lo he dicho siempre: Los mejores regalos vienen cuando menos te los esperas, cuando resultan ser gratas sorpresas (:

02.13.10

¿Cuándo? ¿Cuándo?
¿Cuándo fue que las mariposas se mudaron a mi estómago?
¿Cuándo fue que los nervios se adueñaron de mi piel?
¿Cuándo fue que las palabras se amarraron a un nudo en mi garganta?
¿Cuándo fue que mi sonrisa se convirtió en sinónimo de ver tu rostro?
¿Cuándo fue que mis dedos se creyeron parte de tus manos?
Dime, ¿Cuándo fue que comencé a extrañarte tanto?

febrero 12, 2010

A las ocho hay tapones.

En el sillón del carro me descubro viendo mi tenue reflejo en el cristal. Las gomas permanecen en el pavimento, detenidas en el tiempo que no parece avanzar, quietas, como mi mirada suspendida en un punto fijo, detenida entre el vidrio y el cielo. Lentamente avanza el carro, la fila se proyecta interminable, como tu dulzura; y no puedo evitar que un esbozo alegre se trace entre las comisuras de mis labios. He recordado todas las veces que fugazmente nos hemos detenido en este mismo punto, anhelando una inavanzable fila como esta, para simplemente mirarnos a los ojos y sonreírnos nerviosamente, para cruzar unas pocas palabras sólo en el momento en el que estas puedan mejorar el silencio circundante entre nuestros espacios, la conversación de nuestras miradas. ..Antes de que me sea rrebatado mi punto en el cielo, me doy cuenta de que avanzamos y mis ojos se topan con los números verdes del semáforo que me recuerdan a tu mirada y nuestra utopía: La de saber a qué hora habían tapones para quedarnos atrapados en uno, para mirarnos y, simplemente, gastar nuestras pupilas en la del otro. Ahora lo sé. A las ocho hay tapones.

01.31.10

Esto fue escrito en la fecha del título:

Hubiese querido tantas cosas,
hubiese querido decirte que me encantaba cómo te veías,
hubiese querido abrazarte y quedarme unos minutos recostada en tu hombro izquierdo para que me dijeras cosas dulces al oído derecho,
hubiese querido rodear tu mano con la mía,
hubiese querido mirarte toda la tarde,
hubiese querido jugar con tu pelo,
hubiese querido tocar la música melodiosa de tu voz,
hubiese querido hablar el idioma de tu lenguaje corporal,
hubiese querido que tu sonrisa acariciara mis mejillas,
hubiese querido bailar contigo bajo la luna vespertina,
hubiese querido que tú me sonrieras;
Y cuando llegara la hora en la que el sol esconde su luz, aunque ya no te viera,
que tus ojos se iluminaran y tu corazón acelerara al vibrar el nexo de comunicación, el canal que une mi voz con tu voz, el instrumento que acerca tu corazón.
Hubiese querido despedirme de esta velada,
Hubiese querido decirte "Buenas noches. .."
Yo,
Hubiese querido tantas cosas. .. .